La frecuencia del mantenimiento del aire acondicionado depende de la potencia del equipo y del tipo de uso. Como regla general, los equipos domésticos de hasta 12 kW deben revisarse cada 2 años en uso no residencial y cada 4 años en viviendas, según establece el RITE (Real Decreto 1027/2007). Sin embargo, al margen de la obligación legal, los fabricantes y los técnicos del sector recomiendan una revisión profesional anual en todos los casos para mantener la eficiencia y prevenir averías. Por su parte, la limpieza de filtros —tarea que puede realizar el propio usuario— debe efectuarse mensualmente en uso intensivo.

  • Equipo doméstico (≤ 12 kW) en vivienda: cada 4 años por normativa; anual recomendada por fabricantes [1]
  • Equipo doméstico (≤ 12 kW) en comercio u oficina: cada 2 años obligatorio [1]
  • Equipo mediano (12–70 kW): anual en uso no residencial [2]
  • Equipo grande (> 70 kW): mensual, ampliable a 2 años con supervisión remota [1]
  • Filtros (usuario): mensual en uso intensivo; al inicio y fin de temporada en uso estacional [3]

Por qué es importante respetar la frecuencia del mantenimiento

El mantenimiento periódico del aire acondicionado cumple tres funciones simultáneas: garantizar la eficiencia energética del equipo, preservar la calidad del aire interior y cumplir con las obligaciones legales establecidas por el RITE. Descuidar cualquiera de estas dimensiones tiene consecuencias medibles: mayor consumo eléctrico, riesgo sanitario por proliferación de microorganismos y, en instalaciones sujetas a inspección obligatoria, posibles sanciones administrativas [4].

Además, un equipo sin mantenimiento puede perder entre un 5 y un 10% de eficiencia cada año. Por tanto, después de tres años sin limpieza, el consumo eléctrico puede ser entre un 20 y un 30% mayor para el mismo rendimiento, según datos de fabricantes líderes del sector [5].

Lo importante a saber

  • El RITE distingue entre mantenimiento preventivo —periódico, según tabla de operaciones— e inspección periódica, que es una revisión formal por organismo autorizado.
  • El responsable legal del cumplimiento es el titular o usuario de la instalación, no la empresa instaladora [4].
  • Asimismo, la falta de mantenimiento documentado puede invalidar la garantía del fabricante.
  • Cualquier operación sobre el circuito frigorífico —gas, presiones— debe ser realizada exclusivamente por técnicos con carnet F-Gas, de acuerdo con el Real Decreto 115/2017.
  • En consecuencia, el mantenimiento que puede hacer el usuario —filtros, limpieza exterior básica— no sustituye la revisión técnica profesional.

Tabla de frecuencias de mantenimiento según el RITE

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE, Real Decreto 1027/2007, modificado por el Real Decreto 238/2013) establece las frecuencias mínimas obligatorias de mantenimiento en función de la potencia térmica nominal del equipo y del tipo de uso del edificio [1]. Estas frecuencias constituyen el umbral legal mínimo; sin embargo, no equivalen necesariamente al mínimo de eficiencia recomendado.

Potencia del equipoUso en viviendaUso en comercio / oficina / hosteleríaContrato con empresa autorizada
≤ 12 kW (split doméstico estándar)Cada 4 añosCada 2 añosRecomendado; no obligatorio por ley
12 kW – 70 kW (instalaciones medianas)Cada 2 añosAnualObligatorio
> 70 kW (grandes instalaciones)Mensual (ampliable a 2 años con supervisión remota)Obligatorio + inspección por OCA

Fuente: RITE, Real Decreto 1027/2007 y Real Decreto 238/2013 [1][2]. Las frecuencias indicadas son mínimos legales. Al margen de la normativa, los fabricantes y el sector recomiendan revisión profesional anual en todos los casos para preservar la eficiencia nominal.

Qué significa «otros usos» en el RITE

La normativa distingue entre instalaciones en viviendas —uso residencial privado— y la categoría denominada «otros usos», que engloba comercios, oficinas, hoteles, restaurantes, centros educativos e instalaciones sanitarias. En todos estos espacios, las frecuencias de revisión resultan más exigentes que en vivienda. Ello se debe, principalmente, a la mayor intensidad de uso y al número de personas expuestas a la calidad del aire interior [4].

Frecuencia recomendada en la práctica: más allá del mínimo legal

La normativa RITE establece los mínimos legales, no los mínimos de eficiencia. Por ello, la mayoría de los fabricantes —entre ellos Junkers Bosch, Mitsubishi Electric y Daikin— así como organismos como la OCU, recomiendan una revisión técnica profesional anual para cualquier equipo de climatización, con independencia de su potencia y uso. El motivo es que los intervalos legales de 2 y 4 años son excesivamente amplios para detectar a tiempo pérdidas de gas, obstrucciones del desagüe o degradación del aislamiento de tuberías [3].

Depende de…

  • Uso exclusivo en verano (split doméstico): revisión profesional anual en primavera, más limpieza de filtros al inicio y al final de temporada.
  • Bomba de calor (frío y calor, uso todo el año): dos revisiones anuales recomendadas; una en primavera y otra en otoño.
  • Vivienda con personas alérgicas o asmáticas: limpieza de filtros mensual y revisión profesional anual.
  • Hostelería, restauración y colectividades: revisión semestral recomendada, dada la intensidad de uso y la normativa sanitaria aplicable.
  • Instalaciones industriales y cámaras frigoríficas: contratos de mantenimiento preventivo trimestral o mensual según el proceso productivo y la normativa RSIF.
  • Equipo con más de 10 años de antigüedad: revisión anual con medición de presiones y verificación del estado del compresor, con independencia de la normativa aplicable.

Qué incluye el mantenimiento del aire acondicionado en cada revisión

No todas las operaciones de mantenimiento tienen la misma periodicidad. El RITE diferencia entre operaciones preventivas con distintas frecuencias —mensuales, trimestrales, semestrales y anuales— y las inspecciones formales periódicas. A continuación se clasifican las operaciones más habituales en equipos domésticos y comerciales de hasta 70 kW [1][4].

Operaciones que realiza el usuario (sin técnico)

  • Limpieza de filtros: mensual en uso intensivo; al inicio y fin de temporada en uso estacional. Se realiza con agua fría, sin lejía ni detergentes agresivos, dejando secar completamente antes de reinstalar.
  • Limpieza exterior de la unidad: retirada de hojas, polvo y detritos acumulados alrededor de la unidad exterior. Se recomienda hacerlo anualmente, al inicio de temporada.
  • Revisión visual de tuberías: inspección sin manipulación en busca de manchas de aceite, humedad excesiva o aislamiento deteriorado.
  • Prueba de funcionamiento: encendido del equipo para verificar que enfría correctamente y que no emite ruidos ni olores anómalos.

Operaciones que realiza el técnico (revisión profesional)

  • Limpieza profunda del evaporador y el condensador con productos específicos.
  • Comprobación y limpieza del desagüe y la bandeja de condensados.
  • Verificación del nivel y estado del gas refrigerante, obligatoriamente por técnico con carnet F-Gas.
  • Revisión de las conexiones eléctricas: consumo del compresor, estado del cableado y protecciones.
  • Medición de temperaturas de impulsión y retorno.
  • Comprobación del estado y tensión de la correa del ventilador en equipos por conductos.
  • Verificación del aislamiento de tuberías.
  • Actualización del libro o registro de mantenimiento.

Errores comunes en el mantenimiento del aire acondicionado

La mayoría de las averías en climatización que se producen en verano tienen su origen en un mantenimiento preventivo insuficiente o mal ejecutado. A continuación se detallan los errores más habituales detectados por los servicios técnicos.

  • Esperar a que el equipo dé señales de avería: la pérdida de eficiencia por filtros sucios o nivel de gas bajo es progresiva e imperceptible hasta que el problema resulta grave. El mantenimiento preventivo permite detectar estas situaciones antes de que deriven en averías.
  • Confundir la limpieza de filtros con el mantenimiento completo: limpiar los filtros representa solo una de las diez o más operaciones que componen una revisión técnica completa. El evaporador, el condensador, el desagüe y el gas refrigerante no son accesibles sin herramientas específicas.
  • Solicitar el servicio técnico en julio: los servicios técnicos de climatización en Valencia se saturan entre junio y agosto, con plazos de espera que pueden superar las dos semanas. Por ello, la revisión anual conviene programarla en primavera [5].
  • No conservar la documentación: el RITE obliga a conservar el registro de operaciones de mantenimiento durante al menos cinco años. La ausencia de esta documentación puede acarrear sanciones en una inspección y, asimismo, anular la garantía del fabricante [4].
  • Contratar el mantenimiento sin verificar la habilitación: las operaciones sobre el circuito frigorífico solo pueden realizarlas técnicos con carnet F-Gas. Contratar estos servicios a empresas no habilitadas puede generar responsabilidades legales para el titular de la instalación.
  • Ignorar las señales intermedias: malos olores, ruidos nuevos, goteras desde la unidad interior o un tiempo de enfriamiento notablemente mayor que en temporadas anteriores son indicadores de que el equipo requiere revisión antes del siguiente mantenimiento programado.

Preguntas frecuentes sobre cada cuánto hacer el mantenimiento del aire acondicionado

¿Es obligatorio el mantenimiento del aire acondicionado por ley en España?

Sí, para las instalaciones sujetas al RITE. El Real Decreto 1027/2007 establece frecuencias mínimas de revisión obligatoria. Para equipos de hasta 12 kW en vivienda, la revisión es obligatoria cada 4 años; en uso no residencial, cada 2 años. En todo caso, el titular de la instalación es el responsable legal del cumplimiento.

¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar los filtros del aire acondicionado?

La limpieza de filtros es la única tarea de mantenimiento que puede realizar el usuario sin técnico. En uso intensivo —todo el verano, muchas horas diarias—, debe hacerse mensualmente. En uso exclusivamente estacional, basta con limpiarlos al inicio y al final de la temporada. En viviendas con mascotas o personas alérgicas, la frecuencia recomendada es cada 2 o 3 semanas.

¿Cuánto cuesta el mantenimiento profesional de un aire acondicionado?

El coste de la revisión técnica anual de un equipo split doméstico se sitúa aproximadamente en 100 euros; el de un sistema por conductos puede oscilar entre 170 y 230 euros, según datos de mercado [3]. No obstante, el precio varía en función del tipo de equipo, su antigüedad, el número de unidades y las operaciones incluidas, como la limpieza profunda del evaporador o la verificación del gas refrigerante.

¿Qué pasa si no se hace el mantenimiento del aire acondicionado?

Las consecuencias se acumulan progresivamente: pérdida de eficiencia energética —con el consiguiente aumento del consumo—, deterioro de la calidad del aire interior, riesgo de avería del compresor por sobrecarga continuada y posibles goteras por desagüe obstruido. Además, en instalaciones sujetas al RITE, se generan riesgos de sanciones administrativas y de anulación de la garantía del fabricante.

¿Cuándo es el mejor momento para hacer el mantenimiento anual?

El momento óptimo es entre marzo y mayo, antes de que comience la temporada de calor. Actuar en primavera garantiza disponibilidad de técnicos sin esperas y plazos normales de entrega de piezas, en caso de que sea necesario sustituir algún componente. En Valencia, concretamente, las temperaturas pueden superar los 35 °C ya en junio, dejando escaso margen si se detecta un problema en ese momento.

¿Los equipos nuevos también necesitan mantenimiento?

Sí. Los equipos nuevos acumulan polvo en filtros y evaporador desde el primer día de uso. Además, la mayoría de los fabricantes condicionan la validez de la garantía a la realización de revisiones periódicas por un servicio técnico autorizado. Un equipo nuevo sin mantenimiento puede, en consecuencia, perder eficiencia ya en su primer verano por acumulación de suciedad.

¿Puede hacer el mantenimiento cualquier técnico o debe ser una empresa autorizada?

Depende de las operaciones que se vayan a realizar. La limpieza de filtros y la limpieza exterior básica no requieren habilitación especial. Sin embargo, cualquier operación sobre el circuito frigorífico —verificación de gas, detección de fugas, recarga— exige técnico con carnet F-Gas según el Real Decreto 115/2017. Para instalaciones de más de 70 kW, el mantenimiento debe realizarlo, además, una empresa mantenedora habilitada con contrato formal.

¿Qué diferencia hay entre mantenimiento preventivo e inspección periódica?

El mantenimiento preventivo es el conjunto de operaciones periódicas —limpieza, ajustes, verificaciones— orientadas a conservar el equipo en condiciones óptimas. La inspección periódica, en cambio, es una revisión formal más amplia, realizada por un organismo de control autorizado (OCA), que evalúa el rendimiento del sistema, su dimensionado y el cumplimiento normativo. Las inspecciones formales son obligatorias a partir de 12 kW en instalaciones no residenciales.

¿Qué documentación debe conservarse del mantenimiento?

El RITE obliga a conservar el registro de todas las operaciones de mantenimiento e inspección durante al menos cinco años. Dicho registro debe incluir la fecha y la naturaleza de cada intervención, el nombre de la empresa mantenedora y, en su caso, los certificados de inspección. Asimismo, debe estar disponible para su revisión por las autoridades competentes en cualquier momento.

Servicio de mantenimiento de climatización en Valencia

Friogarsa realiza el mantenimiento preventivo de instalaciones de climatización y refrigeración en Valencia y su área metropolitana, dando cumplimiento a las frecuencias y operaciones establecidas por el RITE. La empresa cuenta con certificación ISO 14001 de gestión medioambiental, es miembro de Aviclima y actúa como servicio técnico oficial de Johnson y EAS Electric. Todos los técnicos disponen de carnet F-Gas para las operaciones sobre el circuito frigorífico. Servicio de urgencias disponible 24 horas, 7 días a la semana.

Contactar con Friogarsa — C/ Tonellet Nº 36, 46900 Torrente (Valencia) · 633 631 605 · info@friogarsa.es

Fuentes consultadas

  1. Gobierno de España. Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio — Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE). BOE núm. 207. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2007-15820
  2. Gobierno de España. Real Decreto 238/2013, de 5 de abril — modificación del RITE. BOE núm. 89. https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2013-3905
  3. OCU. (2025). «Cómo poner a punto el aire acondicionado». https://www.ocu.org/vivienda-y-energia/aire-acondicionado/consejos/mantenimiento-aire-acondicionado
  4. Climelectric. «El mantenimiento de los aires acondicionados según el RITE». https://www.climelectric.com/el-mantenimiento-de-los-sistemas-de-aire-acondicionado-segun-el-rite
  5. Climajobs. (2026). «Mantenimiento de Aire Acondicionado: Guía Completa 2026». https://climajobs.com/blog/mantenimiento/mantenimiento-aire-acondicionado-guia-completa
  6. MH Cifrimas. (2025). «RITE y Climatización: Cómo cumplir la normativa». https://www.mhcifrimas.com/blog/rite-y-climatizacion-como-cumplir-la-normativa/

Sobre este artículo

Elaborado por: Equipo técnico de Friogarsa, empresa especializada en climatización y refrigeración en Valencia con certificación ISO 14001 y asociada a Aviclima. Los datos normativos han sido contrastados con el texto oficial del RITE publicado en el BOE.

Metodología: Artículo elaborado a partir del Real Decreto 1027/2007 y su modificación por el Real Decreto 238/2013 (RITE), el Real Decreto 115/2017 (gases fluorados), recomendaciones de fabricantes y fuentes especializadas del sector. Fecha de revisión: mayo 2026.

 

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